jueves 10 de diciembre de 2009

Pues no, no me gustó Celda 211

Acudí al cine con gran ilusión, esperando encontrarme con un buen thriller de género carcelario, una historia que me atrapara desde el principio y no me soltara hasta el final. Fui a ver Celda 211. Lo cierto es que me atrapó durante los primeros cinco minutos, lo que dura la secuencia en la que un preso se corta las venas ante la imposibilidad de vivir entre aquellas cuatro paredes que conforman su vida (me estremecí en la butaca con lo creíble que resulta el efecto).

Después de eso viene la secuencia de presentación del protagonista. Y ahí se empezó a torcer la cosa porque creo que está visualmente desaprovechada. Con lo bien que habría quedado un plano de esos de steadycam a toda pastilla, con un funcionario que está harto de su rutina y le cuenta al nuevo las cosas, con prisas, sin poner interés, como si tuviera mil cosas que hacer. Pero no, la secuencia avanza con cortes de montaje, y los personajes, en lugar de trabajar, dan un paseo por la prisión, siendo de lo más comprensivos y considerados con el nuevo. Paseo + charla informativa = secuencia aburrida.

Y como no quiero que nadie se aburra, voy a resumir el resto de mis argumentos:

- resulta que hay un módulo de presos muy peligrosos pero ¿a alguien más le pareció que después de todo no eran tan peligrosos? Pero si Tosar, más que un asesino, se comporta como un matón de barrio que a lo sumo ha robado algún que otro coche para sacar dinero para farlopa. Al final resulta que todo lo hacen por exigir unas condiciones de vida más decentes dentro de la prisión. Moraleja, los malos no son tan malos, también tienen su corazoncito. Moralina barata.

- en esa tónica de moralidad de parbulario, se nos presentan a unos funcionarios de prisiones que no son tan buenos como cabría esperar. De hecho resulta que el principal villano (no olvidemos que suya es la acción que lleva al protagonista a matar) interpretado por Resines, es un tipo deleznable que tortura a un anciano recluso ingresado en la enfermería por un cólico (le da patadas en la barriga para que le dé cierta información), y que golpea a una embarazada con el tolete (por accidente eso sí, pero a lo hecho pecho). Un enfermo y una embarazada. Qué tipo más cobarde, que asco me da... y encima acaba siendo un chivato. Que personaje más plano y carente de todo interés.

- ¿a nadie más le pareció increíble que Malamadre (Luis Tosar) sea tan bobo como para fiarse de un recluso nuevo al que no ha visto en su vida? No sólo eso, además se convierte en su brazo derecho. Un tipo como Malamadre está harto de ver a reclusos todos los días. No sólo los reconoce, los huele. Y sin embargo, ni siquiera sospecha de este nuevo con cara de no haber roto un plato en su vida. Sí, ya sé que se gana su confianza con lo de la cámara de vigilancia, pero por simple orgullo, siendo como es el líder del amotinamiento, Malamadre no habría dejado que un nuevo recluso entrase en su grupo de confianza tan rápidamente. Le habría dicho "muy bien chaval, ahora quietecito ahí y deja de tocar las narices".

- ¿no es absurda la aglomeración de familiares que se produce en la puerta de la cárcel, como si realmente fuesen los funcionarios quienes se hubiesen levantado en armas contra los presos y no a la inversa? Yo no me creí esa protesta, como si estuvieran ajusticiando a los presos. Además llegan hasta la misma puerta de la cárcel y hablan con los funcionarios. ¿No hay un perímetro de seguridad? ¿No estaría ahí una división de la Guardia Civil para impedir que los familiares se acercaran más allá de la barrera que hemos visto cientos y cientos de veces en los informativos? ¿Realmente saldrían los funcionarios de prisiones a dar palos a los familiares de los presos? Yo creo que no, y toda esa secuencia me parece ridícula. Si a eso añadimos que de todo esto depende que se desencadene un giro fundamental en la historia (la muerte de Elena), pues yo creo que estamos en un serio aprieto. Mi credibilidad se vino abajo en ese momento.

- ¿no se echa de menos a un delegado del gobierno en toda la negociación? Sólo acude un negociador (en realidad dos) pero ¿no es extraño que el ministro de Interior no aparezca en ningún momento, especialmente tratándose de rehenes de ETA? Aunque sólo sea dando una rueda de prensa, o cagándose en lo más alto en la intimidad de su despacho. O al menos el delegado de gobierno para Instituciones Penitenciarias. No sé, alguien con más peso ¿no? ¿Por qué el gobierno confía en el director de la cárcel, cuando no ha podido evitar un motín? Es más, este señor es quien debe dar la orden a los GEO para que actúen... ¿desde cuándo??

- no es creíble que el negociador y el jefe de funcionarios se reúnan cara a cara con Malamadre. Por seguridad siempre se haría a través de una reja. Exponer al negociador o a los propios funcionarios a que los tomen como rehenes me pareció, una vez más, absurdo.

En resumen, me pareció que la peli trataba de aleccionarnos en varios frentes. Por un lado, que no debemos juzgar a la gente por sus apariencias ni por su pasado (de ahí que los reclusos no sean tan malos, y los funcionarios sean unos malnacidos que velan por su propio intererés). Por otro lado, que la cárcel no ayuda a reinsertarse, y para muestra el personaje de Juan Oliver (el protagonista) que pasa dos días allí y acaba convirtiéndose en un asesino. Sentí que intentaban venderme una moto que no me gustaba.

Los puntos fundamentales de la trama se basan en designios del destino. El primero cuela porque es al principio, el segundo (la muerte de Elena accidentalmente al ser golpeada por el malísimo Resines) ya no cuela.

Además, el look visual me pareció cutre. ¿No se echa en falta algún plano aéreo de la prisión, con la policía desplegándose en los alrededores? ¿No había planos sencillamente feos? Vale que las cárceles son feas, pero esto no es la realidad señores. Incluso a veces, la sala donde se reunían los jefes de la prisión, parecía más el salón de un piso de Móstoles que una dependencia carcelaria.

Y finalmente, alguien podrá pensar que la película es atrevida y políticamente incorrecta. A mi me pareció obvia y tendenciosa. Todo se queda a medias (ni los reclusos son los asesinos desalmados que nos cuentan al principio, ni los funcionarios tienen el valor para llegar hasta el final con todas las consecuencias, sólo lo hacen cuando ya no les queda más remedio). Todo es un quiero, pero no puedo. O peor aún, quiero pero no debo. Cobardía de personajes. ¿Quieren ver una película carcelaria políticamente incorrecta? Cadena Perpetua, donde los funcionarios son unos hijos de puta redomados, y los reclusos peligrosos dan miedo de verdad. Donde el protagonista es realmente un asesino desde el principio y asume el riesgo con decisión (no empujado por el destino, como en Celda 211). En aquella película todo discurre con un sentido, y se exploran todas las posibilidades. Aquí sólo ocurre lo que interesa al guionista para defender su idea, pero no se exploran todas las posibilidades que ofrece la historia. ¡¡Pero si al final el protagonista muere porque lo mata un personaje secundario!! ¡¡POR DIOS!!

Me gustó eso sí, y mucho, la interpretación de ese yonqui con la gorra de España (lo más creíble de toda la historia), la secuencia del corte de oreja (muy buena), y el enfretamiento dialéctico entre Resines y su suboordinado cuando éste le dice que le va a denunciar por la tortura aplicada al pobre enfermo. Esa sí que en mi opinión resume perfectamente la película. Mucho prometer, y al final nada.

2 comentarios:

Fausto García dijo...

"Parbulario" ye con "v", listillo. De acuerdo en la mayoría de lo que dices, la peli la va cagando conforme pasa el tiempu...

Seguramente esté basada en hechos reales...

Pero está entretenida...

Por cierto, Teniente Corrupto. Me sorprendió gratamente.

Anónimo dijo...

total y absolutamente de acuerdo contigo ,la trama parece no llegar a ningun cauce ,el argumento es pesimo y poco creible,no tiene hilo conductor, todo ocurre por casualidad , porque si, malamadre da la risa,
aburrida de cojones, tension de la escena pobre... conclusion otra españolada de mas. Moraleja: no pagar por ver esta bazofia de cine español