Ya os dije que aquí se iba a hablar de las pelis para destriparlas... avisados estais. Aunque algo me dice que Shyamalan se va a dar un batacazo mayor que con La Joven del Agua, y a nadie le va a importar que se destripe la peli en cuestión, porque pocos irán a verla. Oye, que a lo mejor me equivoco, que todo puede suceder.Gracias a Dios que tengo unos amigos que están ahí cuando los necesito. Ayer no tuve precisamente el mejor día de mi vida (peor incluso que el de Enjuto Mojamuto, ya lo contaré en otra ocasión si procede), pero por lo menos disfruté de una sesión de cine por la patilla gracias a Pablo (pifb.blogspot.com). Gracias.
Respecto a The Happening (también conocida como El Incidente) debo decir que como todo lo que ha hecho Shyamalan hasta el día de hoy (salvo la genial Unbreakable, también conocida como El Protegido, para mi una obra maestra y algún día podríamos dedicarle un post) me gusta por muchos motivos, y me disgusta por otros tantos. Vayamos a su análisis propiamente dicho.
1.Algo hace que todos se suiciden, huyamos.
La película empieza bien, directamente al meollo de la cuestión, con una primera secuencia en la que la gente empieza a suicidarse sin motivo aparente. Para enmarcar es la secuencia en la que los trabajadores de la construcción empiezan a saltar desde el edificio para estamparse contra el suelo. Un 10 para esos dos minutos de tensión, efectos sonoros e imágenes impactantes. Digamos que luego aparece Mark Wahlberg y la película empieza a torcerse. No tengo nada en contra de este actor, pero evidentemente no es ésta su mejor interpretación... Un momento, un momento, ¿no dijiste que ibas a hablar de guiones? Sí, es verdad.... decía que aparece Mark Wahlberg que es profesor de ciencias (y eso se nota porque lleva camisa y chaleco, como si fuera un niño salido de un colegio, y ya por eso se le supone estudiado e inteligente), y suelta la frase que será la clave de toda la historia: hay cosas que no podemos explicar. Apenas transcurridos 5 minutos de peli, Shyamalan ya nos advierte: no esperes una explicación lógica al final. Vale, ok, trato hecho. No la esperaré. Y poco después todo el mundo echa a correr, porque supuestamente los árboles están liberando unas toxinas que bloquean los neurotransmisores del cerebro que impiden que nos autolesionemos. Y todo tras un plano con una frase de Einstein escrita en la pizarra que advierte que si las abejas desapareciesen del planeta, los humanos no duraríamos ni cuatro años en este mundo. Uno puede pensar aquí, "vale que esa toxina bloqueé el neurotransmisor que impide que nos autolesionemos, pero eso no necesariamente hace que nos suicidemos...". Está usted en lo cierto, querido lector (pero reconoce que yo te he ayudado un poco). Y eso podría dar lugar a otra película tal vez más interesante que la que tenemos entre manos, o incluso una serie... Y ahí lo dejo apuntado.
El caso es que nos encontramos de lleno con todo la gente abandonando Nueva York. Y sólo llevamos 15 minutos de película. Bien, bien, las cosas van bien. O no tanto. Puede que ésta sea la película de M. Night (¿la M. será de Michael?) que peores personajes tiene. Me explico. Se nos han presentado dos personajes más; la mujer o novia, o lo que sea de Wahlberg; y su mejor amigo, un profe de matemáticas con una hija (y una mujer a la que nunca veremos). Por alguna razón no del todo explicada, la mujer de Wahlberg y su amigo (el profe) se llevan a cara de perro. Wahlberg no está seguro de que su chica sea la mujer que le conviene, y ella a su vez, ha flirteado con un chico, sin decírselo a Wahlberg. Así que tenemos una vez más a una pareja que ha perdido la fé (typical Shyamalan) en el amor. Pero en esta ocasión su relación, y posterior arco de transformación es completamente absurdo. Este aspecto estaba muy bien en El Sexto Sentido y El protegido, y la pérdida de fé era el motivo fundamental de Señales. Pero aquí es un pegote. La trama principal y secundaria no están bien entrelazadas, como sí lo estaban en sus anteriores films.

2. Ahora estamos perdidos en el culo del mundo, pero descubrimos qué ocurre.
La historia es que las toxinas se están extendiendo con el viento, y por alguna razón parece que es la propia naturaleza quien percibe la presencia de humanos y suelta su letal cóctel químico.
Wahlberg y su chica (una guapísima Zooey Deschanel) acaban perdidos en medio de la nada, en un condado de Pennsylvania donde es imposible encontrar una carretera decente. Y ahora se les ha unido la hija del profe de mates, que al ir en busca de su mujer fallece de forma espectacular. Bien, queda claro que si respiras esa toxina, acabarás suicidándote. Así que ya tenemos a todo un grupo de personajes en mitad de la nada corriendo para salvar sus vidas. Cabe destacar aquí que Shyamalan ha evolucionado desde historias intimistas con personajes solitarios a películas casi corales, con grandes grupos de personas que en algún momento deben trabajar juntos. No extrañaría que produjera una serie.
La historia transcurre por derroteros más o menos normales (en su huída los personajes se aislan cada vez más, están cada vez más solos), con unos personajes muy peculiares y unos diálogos en ocasiones brillantes, y en ocasiones vergonzosos (no pude evitar la carcajada con la genial línea del secundario aparentemente chiflado: "a propósito, creo que sé lo qué está pasando"). Y es en este momento cuando uno se da cuenta de que no debe tomarse la película en serio. Es una comedia, un vehículo para reírse, pasarlo bien, darse un buen par de sustos y salir de la sala como quien sale de una atracción de feria.
Ya sabemos lo que ocurre (aunque ha quedado claro que no sabremos por qué), y ya sabemos que los protagonistas lo tendrán complicado para sobrevivir. Estamos hacia la mitad de la película cuando nos informan que lo más probable es que el efecto de las toxinas se acabe a la mañana siguiente. ¿Alguien había pedido una cuenta atrás? Pues aquí la tiene. Sólo que Shyamalan las usa al revés: si aguantas hasta el final, sobrevivirás (normalmente el final de la cuenta atrás implica el fracaso de la aventura, y el protagonista debe luchar contrarreloj; pero aquí el final de la cuenta atrás implica el éxito del protagonista). Hasta nos ponen un gráfico y todo. Otra pega, se usa demasiado la radio y la televisión para explicar las cosas. Dado que es una historia de apocalipsis mundial está más o menos justificado (se usaba muy bien en Señales) pero es un recurso demasiado fácil.
3. Busquemos ayuda.
Los grupos deben disgregarse, porque la naturaleza los percibirá con mayor facilidad si van todos juntos. Así tenemos a Wahlberg, su chica, la niña y dos adolescentes que brindan un divertido diálogo al darle consejos amorosos a un profesor de ciencias. Después de eso, hay que cargarse a los adolescentes porque serán un estorbo en la secuencia final. Así que visitan una casa donde hay una gente encerrada muy rara (la gente de los pueblos, ya se sabe...) que acaban por pegarle dos tiros a los adolescentes entrometidos. He aquí una secuencia absurda, con una gran pista falsa (un inquietante columpio que al final no hace nada), y con la única función de hacer desaparecer a los dos chiquillos de la historia.
4. Mejor no haber buscado ayuda.
Pero es que la casa a la que van a continuación no es mejor: para empezar no tiene luz (creo que por un motivo de impago) y para continuar vive una señora que es la fan número 1 de Psicosis. No les queda más remedio que pasar la noche allí, escondidos de las toxinas, con una mujer que, la verdad, da bastante miedo. Durante unos 10 minutos la historia pega un fuerte cambio, porque se centra en un microcosmos totalmente ajeno a la historia principal. No digo que esto sea malo, de hecho me pareció interesante, porque parece que la peli va a ir por otro camino, y que ésta mujer se va a convertir en su peor pesadilla, provocando una inesperada ruptura con la que creíamos era la trama principal. Pues no.
5. El amor lo puede todo.
A la mañana siguiente la mujer es infectada por la toxina, y la historia vuelve a su cauce para entrar en el tercer acto, donde tenemos a Wahlberg en una habitación, y a su chica y la niña en otra. Se comunican por un tubo que une ambas habitaciones (buena idea para evitar los móviles), y ahí se dicen todo lo que no se han dicho en este tiempo (como no podía ser de otra manera). Y aquí sí que la historia cae en picado. Deciden que si van a morir, deben morir juntos, así que salen a abrazarse, exponiéndose a las toxinas, pero ¡oh milagro previamente anunciado!, las toxinas se han ido (igual que los extraterrestres de Señales). Su sacrificio en pro del amor, ha obtenido recompensa. Muy flojito esto, eh Shyamalan, muy flojito.
Ya hemos dicho que la relación entre ambos personajes es muy banal. Y hemos dicho que la trama principal no tiene mucha miga... ¿por qué? Porque el protagonista no puede hacer nada. Hay algo que está matando a la humanidad, y el protagonista no tiene la solución. Vale, esto no es Indiana Jones, pero al menos en Señales al final luchaban contra un alien que les amenazaban físicamente. Aquí no. No puede coger una avioneta y fumigar todo el país. No puede talar todos los árboles. No puede hacer nada, sólo correr. Y esto es un problema, porque el final es flojo. Y por eso se necesita a una vieja inquietante en una casa de terror. Cuando veía la película no entendía lo que ocurría llegados a este punto. Era como si de pronto la peli se hubiese convertido en otra historia. Pero no, simplemente necesita parar, coger unas provisiones y continuar. Pensad por un momento que la casa hubiese estado vacía. ¿Qué habría pasado? Nada. Pero para poner a los protagonistas en habitaciones separadas, necesitas algo que los separe. La mujer. Bueno, como recurso está bien, pero es gratuito.
Si la historia principal no está muy elaborada (responde a la misma motivación que El día de mañana), y los personajes no son buenos, ¿qué te ha gustado de esta historia?
Buena pregunta. Para empezar supone un ligero cambio en la filmografía del cineasta. Reconozco que si la hubiese firmado otro director habría salido bastante cabreado del cine. ¿Soy un hipócrita? Sí, lo soy. Pero Shyamalan siempre sorprende, y sabe jugar bien con sus propios elementos. Se puede decir que narrativamente esta película está en la antítesis de sus anteriores trabajos donde todo estaba milimétricamente justificado, y todo lo que pasaba en la historia tenía una causa y una consecuencia. Así que me imagino que el autor ha querido relajarse y hacer algo más banal. Bueno, pero salvo por algún detalle esporádico ya no hablamos de unas historias tan peculiares. Yo creo que le ha hecho un homenaje a John Carpenter, que era un maestro en este tipo de películas. Recuerda mucho a La Niebla, Asalto a la comisaría del distrito 13, e incluso Están Vivos (salvando las diferencias). El final abierto, con una secuencia del tipo "aún no estamos a salvo" me pareció un guiño evidente.
También es un homenaje por las secuncias gore, tan típicas del cine de los 80. Shyamalan se había caracterizado por insinuar, no mostrar. Ya no.
En resumen. Una peli narrativamente floja, divertidísima si uno se lo toma como una broma, un divertimento sin mayores pretensiones y un guiño al género. Con simpáticos y peculiares secundarios, y con alguna secuencia donde Shyamalan demuestra que no le falta talenteo visual. Pero si no quiere acabar con un reducídisimo público, que alguien le diga a este hombre que empiece a dirigir guiones ajenos. Aún así, iré a ver su próxima película.
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