Hoy ha sido el día elegido para visionar
Terminator Salvation y despejar mis dudas sobre la peli. Tanto Fausto (mi compañero de butaca) como yo, habíamos oído muy variadas opiniones sobre ella pero al final nos ha dejado con buen sabor de boca. A mí me ha gustado. Si bien es cierto que hay que matizar cositas. En ningún caso me parece un peliculón, ni tampoco está a la altura de los dos primeros films dirigidos por el creador de toda esta historia,
James Cameron. Pero sí creo que hay en
Terminator Salvation un esfuerzo por satisfacer a los aficionados más acérrimos y nostálgicos de la saga (entre los que me incluyo), y un intento (tal vez algo fallido) por poner al día la historia y todo lo relacionado con la tecnología de
Skynet. Si teneis intención de ir a ver la peli, os recomiendo que no sigais leyendo esta entrada.
Ciñéndonos a la estructura en sí, no hay gran novedad:
- un
primer acto donde se exponen las dos tramas argumentales que más adelante habrán de coincidir. Por un lado
John Connor, quien no se ha convertido aún en el líder de la resistencia (estamos en 2018) sino que es sólo un profeta con un buen puñado de seguidores (¿alguien había pedido una metáfora de Jesucristo?), debe preparar un ataque fulminante contra
Skynet en menos de cuatro días (¿alguien había pedido una cuenta atrás?).
Por otro lado,
Marcus Wright, un tipo que donó su cuerpo a
Cyberdyne (me alegra que se vuelva a nombrar a esta empresa como principal responsable del desarrollo de Skynet) antes de ser ¿ejecutado?, se "despierta" en el año 2018 sin tener ni pajolera idea de lo que es un Terminator (curiosa paradoja), y encontrándose con
Kyle Reese, quien está decidido a unirse a la resistencia de John Connor.
- un
segundo acto, (divido en dos claras mitades) en el que John Connor y sus colegas, descubren que pueden utilizar una frecuencia de radio que bloquea cualquier tipo de Terminator o máquina al servicio de Skynet. Mientras, Kyle Reese es apresado por Skynet para ser trasladado al principal centro de reclusión de humanos, al norte de California. Ahora Marcus debe encontrar a John Connor para que le ayuden a rescatar a Kyle.
Y así llegamos al
punto medio (mitad de la película), cuando John Connor y el propio Marcus Wright se encuentran y descubren la "sorpresa" que se habían encargado de chafarnos en el trailer (no entiendo porqué hicieron eso): Marcus es un Terminator. Pero no uno normal, sino uno que Connor no había visto en su vida (y nosotros tampoco, si exceptuamos el prototipo aparecido en la novela de
S.M. Stirling sobre Terminator titulada
Infiltrator, comentada en otra entrada de este blog), con componentes mecánicos y humanos (tiene un corazón humano, no por casualidad).
Ahora bien, Connor sabe que su padre Kyle está preso, y debe liberarlo para que el continuo espacio-tiempo no se desequilibre (si no le envía al pasado, él no nacerá, y el eje pepinal de la Tierra se irá a tomar por...). Pero no se fía de Marcus, y quiere destruirlo. Tras una secuencia (un tanto boba) en la que Marcus salva la vida de Connor, éste decide dar un voto de confianza a la máquina y juntos trazan un plan para liberar a Kyle.
Una vez que John y otro colega comprueban que su tecnología de radio hace pupa a los Terminators, se encaminan hacia el ataque final contra Skynet que nos lleva a...
- el
tercer acto, donde descubrimos que todo lo que pasó con Marcus era en realidad un plan de Skynet: Marcus era un cebo, sin saber que era un cebo, para llevar a Kyle y John al mismo sitio y aniquilarlos. Además, Skynet estaba al tanto del arma secreta de los humanos (y no me extraña porque no hacen más que hablar de ello en comunicaciones por radio). Pero Marcus tiene un corazón humano, y al final el plan de Skynet resulta ser una chapuza. ¿Por qué demonios no mata Skynet a Marcus una vez que ha cumplido el objetivo para el que estaba diseñado? ¿Por qué deja que llegue hasta el mismo centro neurálgico de Skynet y le explica todo lo que ha ocurrido (que en realidad nos lo explica a nosotros, espectadores)? ¿Por qué no ha matado Skynet a Kyle Reese desde el mismo momento en que lo apresa?... Parece que Skynet no es tan inteligente como temíamos.
Los de la
Resistencia tampoco parecen ser muy avispados. Al principio nos cuentan que han encontrado una lista de Skynet con objetivos para aniquilar. Entre ellos está John Connor, pero quien encabeza la lista es Kyle Reese, "un civil" como ellos mismos dicen. Sólo John sabe el papel fundamental de Kyle en la Historia, pero ¿por qué los mandos de la Resistencia no se preguntan qué interes tiene Skynet en aniquilar a un civil llamado Kyle Reese? Parece que no le dan más importancia. Es más, cuando John intenta convencerles de que deben salvar a Kyle, éstos no le hacen ningún caso. Si Skynet quiere cargárselo... por algo será ¿no? Por cierto, no se ve un solo perro en toda la película. Estos animales servían para avisar de la presencia de Terminators, pero no vemos una sola patrulla humana con perros en este film... ¿Será que sólo empiezan a utilizarlos cuando aparecen los modelos T-800 de aspecto humano? ¿O será que entonces se habría descubierto mucho antes que Marcus Wright es un Terminator? Pero entonces... ¿no es una paradoja que el T-800 se esté empezando a fabricar cuando ya existe un Terminator más avanzado tecnológicamente bajo la piel de Marcus Wright? ¿Es esto un agujero en el guión de dimensiones catastróficas? Hmmmm....
Al final lo que nos queda es un episodio más de una saga inconclusa (la pela es la pela).
James Cameron había escrito y rodado un final definitivo que apareció en la versión extendida de
Terminator 2. Probablemente ese debió ser el final de toda la historia. Así lo quiso Cameron, quien no consiguió que los productores aceptasen esa secuencia en el montaje final en la que se ve a
Sarah Connor siendo una tierna abuelita y explicando que el Juicio Final fue evitado. Podeis ver la secuencia pinchando
aquí.
No sé qué pensará
Cameron de
Terminator Salvation, pero la verdad es que me ha parecido una peli entretenida e interesante. Nada que ver con las dos primeras, y sin llegar al tono épico de
Terminator 2. Tal vez la falta de épica sea porque los personajes son demasiado planos en esta película. No olvidemos que en Terminator 2 (y también en la primera, pero un poco menos) los personajes sufren grandes transformaciones internas (lo que se llama arco de personajes). Eso les dota de una gran humanidad porque aprenden lecciones que cambian sus vidas radicalmente. En el John Connor de
Salvation no hay un gran cambio. Prácticamente es el mismo personaje al final que al principio. Quién sí sufre ese cambio es
Marcus (por razones obvias) llegando incluso al sacrificio por una causa noble, culmen de toda forja heróica (esto también lo hacía Schwarzie en T2). ¿Y por qué pasa esto? Porque el cine cada vez se parece más a la tv. En las series de tv los personajes no sufren grandes cambios, sino pequeños cambios que van conformando su personalidad. En el cine cada vez se busca más esto (especialmente en pelis de acción) porque el objetivo es continuar la saga y ganar dinero. Mucho dinero.
Otro de los problemas de
Terminator Salvation es el papel del villano... ¿quién es el villano? Yo os lo diré: no existe. Skynet es el enemigo global, pero siempre necesitamos un personaje que encarne el mal, un antagonista.
Matrix también hablaba de un sistema operativo que era el mal en sí mismo, pero al menos teníamos al
Agente Smith. En las otras pelis de Terminator siempre había un Terminator que encarnaba el mal. Es necesario, COMPLETAMENTE NECESARIO tener un personaje que encarne el mal, un oponente. Aquí no lo hay. Nos encontramos con Terminators que se van turnando para poner en peligro la vida de los personajes cada 10 ó 15 minutos. Pero cuando los guionistas llegan al final y se dan cuenta de que necesitan un clímax físico, se sacan de la manga al
Terminator-Schwarzenegger. Ojo, me pareció un momento sublime, lleno de nostalgia... un momentazo (con la sintonía de Brad Fiedel a todo volumen, jeje). Pero absurdo, sin sentido en la historia que se nos estaba contando y completamente gratuito (¿no estaría ese sitio plagado de Terminators?). En este punto la peli es lo más parecido a un videojuego, donde el
T-800 Schwarzenegger sería el "monstruo" de la última pantalla, el más grande, el más temido. No en vano, John Connor no puede acabar con él (¿por qué diablos no le dispara cuando está congelado?) y necesita la ayuda del Terminator Marcus. Y aquí el término
Deus ex Machina adquiere todo su esplendor. Es necesario UN VILLANO durante toda la película. Un personaje que se oponga al protagonista, que crezca y aprenda de sí mismo, al igual que el prota. Eso sí, me han encantado las imágenes del T-600, un modelo de Terminator que no pasa perfectamente por humano. Es terrorífico.

Por otro lado reconozco que me eché a temblar cuando supe que
McG iba a dirigir esta nueva franquicia (veremos si producen las otras dos películas que tenían previstas), pero me parece que ha hecho un trabajo muy digno. Tal vez se han hechado en falta algunas batallas nocturnas como las que se veían en los inicios de Terminator 1 y 2, pero creo que las escenas de acción están resueltas de manera excelente, y el tufillo a homenaje a James Cameron está presente en todo momento: la aparición del tema
You could be mine, la expresión
"volveré", la persecución con
un camión y dos motos (pura nostalgia), la foto de
Sarah Connor (la original), la secuencia final en la fábrica con
hierro fundido y nitrógeno líquido, la cicatriz en la cara de John con la que aparece en Terminator 2, etc, etc... Todos esos detalles me arrancaron una sonrisa en mitad de la oscuridad de la sala, y algún que otro aplauso, lo reconozco.
En definitiva, no ha estado tan mal como me habían contado. Eso sí, es un detallazo el recordatorio al fallecido
Stan Winston. ¿Y a vosotros qué os ha parecido?