martes 15 de septiembre de 2009

Distrito 9 o la última de extraterrestres

No puedo ocultar mi devoción por el género de ciencia-ficción. Quienes me conoceis bien lo sabeis. Dentro de ese género, aún menos puedo ocultar mi pasión por las películas sobre encuentros con seres de otros planetas. A la espera de la muy comentada Avatar, se estrenó estos días Distrito 9, una peli que viene de la mano del ahora megaproductor Peter Jackson, y que cuenta la historia de una nave extraterrestre que llega a nuestro planeta con una avería técnica y tiene que hacer una parada de emergencia en la capital de Sudáfrica. La película arranca veinte años después de este suceso y rápidamente se explica que el Distrito 9 es una barriada donde alojaron a más de un millón de extraterrestres que venían en la nave, y que ahora se ha convertido en una zona incontrolable, nido de delincuentes y traficantes que hacen su agosto a costa de la especie alienígena. Resulta que para limpiar la imagen del distrito, y de la empresa que se hizo cargo de su gestión, los extraterrestres deben ser realojados en una especie de campamento de refugiados. Todo esto que os he contado se resume en unos trepidantes y muy amenos primeros 10 minutos de película que funcionan como un falso documental.

Wikus Van De Merwe es un pardillo a quien le cae la enorme tarea de dirigir el traslado de los ahora más de dos millones de alienígenas, que después de veinte años en la Tierra, no han sido integrados en nuestra sociedad. Wikus ejecuta su misión con una enorme torpeza y la mayoría de los alienígenas no acepta el traslado de buen grado. Parece que la misión está destinada al fracaso, no sólo por la torpeza de Wikus, sino por lo absurdo de su planteamiento: se pretende que cada alienígena firme un papel (o estampe una marca sobre el mismo). Sin embargo todo cambia cuando en una de las chabolas de los aliens, Wikus encuentra un tubo que porta un extraño líquido. Accidentalmente el líquido le salta en la cara, y aunque en un principio no parece afectarle, poco a poco va experimentando una pequeña transformación. Y hasta aquí el primer acto.

Lo que viene después resulta bastante decepcionante. Una transformación que recuerda en exceso a la que nos mostró David Cronenberg en su estupenda versión de La Mosca (los extraterrestres de Distrito 9 también se parecen bastante al bicho de aquella película), una trama de colegas que se ha explotado hasta la saciedad (esta vez son una alienígena y un humano, pero los chistes y las situaciones son las mismas), unos villanos que carecen de todo interés por estar más simplificados que una zapatilla (la frase estrella del villano es "cómo me pone matar bichos"... impresionante), y un final moralista con sacrificio del héroe por el bien de la raza alienígena (incluyendo a una cría de alienígena que recuerda al Spielberg más lacrimógeno y facilón). Para colmo, el formato de falso documental no se abandona totalmente, sino que aparece esporádicamente sin aportar nada, sólo para subrayar con los comentarios lo que ya vemos en imágenes (por no hablar del parlanchín de Wikus, que no deja de comentar continuamente todo lo que le pasa hasta poner al espectador de los nervios).

La película está dirigida por Neil Blomkamp, y escrita al 50% por él mismo y un tal Terri Tatchell (completamente desconocido hasta ahora) a partir de un cortometraje (Alive in Joburg) que el propio Blomkamp dirigió hace unos años. Blomkamp proviene del campo de la animación en 3-D y eso se nota bastante. Ha sido animador de series como Smallville y dirigió el famoso anuncio de Citroën al más puro estilo Transformers (algo que también se deja notar en el film). Si bien es cierto que los efectos visuales de Distrito 9 y su aspecto visual son sobresalientes (tal vez abuse de la cámara al hombro, pero bueno...), la historia flojea por momentos encontrándose el protagonista con golpes de fortuna cada vez que el guión necesita avanzar. Al final resulta que lo que provoca la mutación de Wikus no era otra cosa que una especie de combustible para la nave nodriza (que permanece suspendida sobre la ciudad de Johannesburgo), pues resulta que todo lo que querían los extraterrestres era reparar su nave y largarse a su planeta. ¡Pues podían haber empezado por ahí y nos ahorrábamos todo esta historia!

En resumen, una película floja, con un planteamiento interesante, pero un desarrollo a ratos absurdo, y a ratos excesivo. Mi momento preferido es cuando nuestro protagonista entra en la chabola de un extraterrestre y al verla llena de ordenadores con tecnología alienígena exclama: "¡Sabía que erais una especie inteligente!". Resulta que estos seres han llegado desde otro planeta en una nave espacial veinte años atrás pero nuestro protagonista se da cuenta ahora de que son seres inteligentes. Absurdo.

martes 25 de agosto de 2009

Un mal día lo tiene cualquiera

Seré breve. Mis amigos fueron el otro día al cine y vieron Enemigos Públicos, de nuestro admirado Michael Mann. Por lo visto la película no podría ser más decepcionante. No sólo es aburrida sino que además es estéticamente fea. Me fío bastante del criterio de mis amigos, así que me ahorraré el dinero.

El 14 de agosto se estrenó en EE.UU. La mujer del viajero en el tiempo, película que ha despertado mi interés por ser la adaptación cinematográfica de mi novela favorita. Pues bien, las críticas que nos llegan del otro lado del charco no son muy condescendientes. Se habla de falta de química entre ambos actores, de pasajes pasados por alto que tenían mucho significado en la novela, y de transiciones en el tiempo más mecánicas que emocionales. Ya se especuló sobre los continuos retrasos en su estreno alegando que la cinta no gustaba en los pases de prueba. En fin...

Hace unos días me enteré de que los productores de Terminator Salvation, y poseedores de los derechos de la saga están en litigios por impagos. Parece ser que el historial de litigios por motivos económicos del señor Derek Anderson y el señor Victor Kubicek (actuales productores de Terminator) es demasiado extenso en relación con su corta vida profesional. Y a pesar de que Terminator Salvation recaudó en todo el mundo unos 370 millones de dólares (y aún no ha salido en DVD), la saga vuelve a peligrar.

Por fin se estrenó el trailer de Avatar, la nueva y esperadísima película de mi también admirado James Cameron. Y la verdad es que a mi me ha dejado un poco indiferente. Me explico. Los efectos especiales están muy bien, pero tampoco me parecen la leche. Y todos sabemos que a los 15 minutos de empezar a ver una película en digital, 3-D o lo que sea, has dejado de sorprenderte por el aspecto visual, y empezas a dejarte llevar por la historia. Y si la historia no te entretiene, tampoco lo harán los efectos especiales. Avatar me parece la historia que Cameron siempre quiso contar, pero que tal vez llegue demasiado tarde. El guión se escribió hace 15 años, y eso se nota. Tengo la sensación de que es una historia que ya hemos visto antes, y ya le han puesto una etiqueta: el Bailando con Lobos del espacio.

Y con este panorama, sigo afrontando mi día a día laboral en el rodaje de El Pacto, proyecto del que todos estamos aprendiendo muchísimo, incluso las cosas que no hay que hacer.

martes 4 de agosto de 2009

Vuelta al trabajo

Pues sí, voy un poco a la contra de los tópicos pero cuando llega agosto ¿qué hago yo? Me voy a Madrid a trabajar. Ahí es nada. Pero bueno, después de tanto tiempo sin curro se agradece. Aunque sea pasando calor. El reencuentro con caras conocidas y buenos compañeros de profesión vale la pena. Estoy embarcado en un proyecto de Telecinco, una miniserie de dos capítulos que lleva por título El Pacto, y que dirige Fernando Colomo, un tipo peculiar, muy simpático y a quien se ve sencillo y honesto, justo lo que transmiten todas sus películas. Rodaje en Madrid y luego en Málaga. Experiencias profesionales interesantes y horizonte laboral prometedor, con más proyectos en cartera. La verdad es que estoy contento, para qué negarlo.

En cuanto a cine, he visto Asalto al tren Pelham 123, nueva adaptación del libro de John Godey que ya había sido llevado a la gran pantalla en 1974 siendo entonces protagoniada por Walter Matthau y Robert Shaw. A todas luces parece que este remake era innecesario porque lo único que puedo decir de la película es que no vayais a verla. A pesar de que empieza muy bien (en 3 minutos ya han secuestrado el tren) la trama se diluye, y uno nunca acaba de creerse que toda la negociación quede en manos de un Denzel Washington, que si bien al principio no nos cuadra mucho en ese papel, poco a poco se va ganando al espectador. En esta película, todos parecen ser unos inútiles excepto el señor Washington, que se ve enredado en discusiones filosóficas con el jefe de los secuestradores (John Travolta) con unas consecuencias que ni él mismo podía preveer. En fin, lo dicho, no perdais el tiempo.

Próxima parada Enemigos Públicos.

martes 21 de julio de 2009

Más cosas que vienen

Y siguiendo con películas interesantes que se estrenarán próximamente me toca hablar ahora de Enemigos Públicos, la nueva película de mi admirado Michael Mann, director entre otras de El último mohicano, Heat, El dilema, Alí y Collateral, y creador de la mítica serie Corrupción en Miami. Mann se atreve ahora con la adaptación de un libro sobre las correrías del agente del FBI Melvin Purvis, quien lideró en los años 30 la persecución del criminal John Dillinger, especialista en atracar bancos.

No es ningún secreto que a Michael Mann le pirran las historias sobre criminales y en especial sobre atracadores de bancos. Heat es probablemente la mayor aventura épica en torno a una banda que se dedicaba al dudoso oficio de extraer dinero de cajas fuertes acorazadas. Anteriormente, en el año 1981, Mann ya había dirigido lo que muchos ven como la precuela de Heat, un filme titulado Ladrón, protagonizado por James Caan y que narra la historia de un profesional del robo de bancos que se ve metido en un lío por aceptar un trabajo para la gente equivocada.

El caso es que ahora, arropado por el siempre interesante Johnny Deep (interpretando a John Dillinger), y por el omnipresente Christian Bale (encarnando a su oponente Melvin Purvis), Mann estrena la adaptación del libro de Brian Burrough, que él mismo ha escrito para la gran pantalla, junto con Ronan Bennet y Ann Biderman (dos especialistas en thriller cuyo proyecto más importante es éste).

Mann es también un aficionado del cine en alta definición. Hace ya unos años que se comprometió de lleno con el cine hecho en video digital, y de momento no se ha bajado del carro. Y eso que en esta pelicula ha recibido no pocas críticas por ello. No soy yo un experto en temas tecnológicos, pero no han tardado en aparecer opiniones alegando que esta película habría agradecido mucho más el look que proporciona el celuloide, puesto que se trata de una historia ambientada en los años 30. Mann tomó la decisión de trabajar en video con Collateral, argumentando que podía fotografiar la noche de Los Angeles con mucha más naturalidad si usaba video digital que celuloide. El resultado (al menos estéticamente) fue del agrado de la mayoría de los técnicos especialistas, y el ambiente urbano que dominaba el film se veía apoyado por su estética. Continuó con la misma técnica en Miami Vice (la peli), y parece que seguirá usándola, aún a pesar de las críticas recibidas en este film. Habrá que verlo para juzgarlo. Mientras tanto, podeis ver uno de esos eternos trailers donde lo único que les falta es contarnos cómo acaba la peli. Avisados estais. Ahí va.

Otro film que se antoja interesante y curioso es el que une a dos de las figuras femeninas del momento. Por un lado Megan Fox, al parecer la mujer más sexy del mundo (no es que yo esté por la labor de discutirlo), y por otro Diablo Cody, la guionista de Juno y creadora de la serie United States of Tara (producida por Spielberg) y que opta a varios premios Emmy. La peli en cuestión se titula Jennifer's Body, y parece que es un homenaje a los títulos de serie B ochenteros, pues narra la historia de la tal Jennifer, una chica con una vida americanamente perfecta (niña de papá, capitana del equipo de animadoras del insti, guapa y popular hasta decir basta) que tras verse poseída por el mismisimo diablo empieza a seducir a todos los chicos que se le pongan por delante para luego acabar con sus vidas.

Por supuesto será la friki del insti, aquella que era motivo de burla y sorna por parte de todos los demás, quien tenga que luchar contra el demonio que se ha apoderado del cuerpo de la dulce Jennifer, aunque apuesto a que no lo tendrá nada fácil, puesto que acusar a la niña perfecta de ser la autora de los crímenes la pondrá precisamente en el punto de mira de toda la investigación. Yo creo que destila mala leche gamberra por los cuatro costados. Desde luego el trailer se antoja divertido, y a mi me recuerda a esas pelis que alquilábamos de jovencitos en los videoclubs de turno para verla en compañía de tus amigos. Pues eso. A disfrutar.

Por cierto, el lunes 27 vuelvo al trabajo. Es una tv-movie, y por el momento no puedo contaros mucho más, salvo que me apetece MUCHÍSIMO.

miércoles 8 de julio de 2009

Ya está aquí

Hace unos días que una buena amiga me dijo que ya estaba colgado el trailer de la esperada película La mujer del viajero en el tiempo. Yo no he podido dejar de visionarlo desde que lo descubrí, aunque una vez más debo advertir que tal vez se expliquen demasiadas cosas. Al igual que pasara con Terminator Salvation, parece que los productores quieren asegurarse la venta de entradas a base de avanzar excesivamente la trama de la película en los trailers. En mi opinión es un error, y yo creo que en un trailer no debería darse más información que aquella que transcurre en el primer acto de la película (o lo que es lo mismo, los primeros 30 minutos). Pero bueno, para quienes lo querais ver podeis PINCHAR AQUÍ. He buscado una versión subtitulada en castellano, pero parece que no la hay.

Ya he dicho varias veces que la novela homónima en la que se basa esta película es mi libro favorito desde que alguien (a quien estaré eternamente agradecido) me lo recomendara hace casi cuatro años. Son muchas las razones por las que me gusta esta historia pero sobre todo debo decir, y eso sí que es difícil de encontrar últimamente, que es una historia muy original. Desconozco si Audrey Niffenegger es una fanática de Regreso al Futuro, pero la utilización del viaje en el tiempo en esta historia merece una mención especial.

Henry (Eric Bana) está afectado por una rara enfermedad genética (llamésmolo así) que le hace vivir su vida sin un orden temporal lógico, saltando en el tiempo adelante y atrás sin control y sin previo aviso. Así es que Clare (Rachel McAdams) ha recibido las visitas de Henry (a través del tiempo) desde que era una niña, y de esa forma sabe que él es el hombre de su vida, pues es el propio Henry quien le confiesa que en el futuro están casados. Nunca un personaje de ficción tuvo tan claro su destino... o tal vez el destino guarde ciertas sorpresas. Lo gracioso es que cuando Clare encuentra al Henry adulto (en Chicago si mal no recuerdo), Henry no tiene ni idea de quién es ella, pues el Henry que visita a Clare de niña es un Henry del futuro... ¿me seguís? En fin, es una historia con mucha miga, muy entretenida, muy bien escrita, y que relata una historia de amor que a mi me parece más pura que ninguna de las que he leído o visto anteriormente.

Si sois de los que os gusta poner etiquetas, podeis decir que es una de esas historias románticas donde el chico tiene una enfermedad, y la pareja no hace más que sufrir, y sufrir, y sufrir, entre momentos de pura felicidad. Y al final, seguramente ambos aprenderán una lección vital que les hará las personas más felices del planeta (lección que el espectador debería aprender también, claro está).

La película había sido anticipada ya desde el pasado verano. Recuerdo que se habló de septiembre de 2008 para su estreno. Luego se retrasó a Navidad, lo cual me hizo temer que la historia hubiese sido convenientemente edulcorada para encajar en tales fechas. Pero finalmente, casi un año después, verá la luz. El 14 de agosto se estrenará en EE.UU. A España llegará seguramente un mes después.

Por lo demás, creo que todos los que hemos leído la novela estamos de acuerdo en que las imágenes vistas parecen sacadas directamente de las palabras de su autora. Especialmente el campo y los colores donde Henry y Clare (aún una niña) tienen sus primeros encuentros. Parece que todos tenemos esa sensación un tanto mágica al ver plasmadas casi las mismas imágenes que pululaban por nuestra imaginación.

En cuanto al reparto, ya dije anteriormente que me parecían las mejores elecciones posibles. Eric Bana da la talla como ese galan con imperfecciones, con un poso de amargura tan necesario en esta historia. Rachel McAdams es sencillamente perfecta para encarnar a Clare. Esta chica tiene la mejor sonrisa de Hollywood, y además tiene ese look de chica inteligente que puede convertirla en la nueva novia de América. Personalmente me encantó en De boda en boda, y creo que, poco a poco, podría convertirse en la mejor actriz de su generación. Y qué decir de Brooklynn Proulx, que encarna a Clare de niña. Pues que es para comérsela. Un diez para el casting de ese personaje.

Brad Pitt debió ser el primero en darse cuenta del potencial cinematográfico de la novela (o el que más dinero puso sobre la mesa) y rápidamente se hizo con los derechos de la historia para adaptarla. Esa es la razón por la que su nombre figura en los créditos como productor ejecutivo.

La persona responsable de convertir esta novela en guión cinematográfico es Bruce Joel Rubin, un tipo con bastante oficio y un nada desdeñable olfato, cuyo nombre está detrás de guiones como Ghost, Mi vida (que también dirigió), Deep Impact, y dos de mis películas favoritas; La Escalera de Jacob, un inquietante thriller sobre los problemas psicológicos de los veteranos de Vietnam y los experimentos llevados a cabo en esa guerra; y Engañada, un thriller protagonizado por Goldie Hawn, que sorprendió a propios y extraños a principios de los noventa. El currículum de este guionista no es demasiado extenso, pero lo poco que ha escrito ha sido casi siempre garantía de éxito. La verdad es que habiendo leído el libro intuyo que no debió ser nada fácil hacer la adaptación al cine, pues la historia está repleta de detalles y pasajes fundamentales a mi entender, que han debido ser reordenados, cambiados o directamente cortados para encajar en la estructura fílmica. No olvidemos que la novela tiene unas 600 páginas, y el guión no debería tener más de 120 ó 130. Será interesante comprobar qué cosas se han dejado en el tintero. Por cierto, este hombre se metió en el mundillo como ayudante de dirección ;-)

No podemos decir lo mismo del director, el alemán Robert Schwentke, que con ésta, dirige su segunda película en territorio americano tras Plan de Vuelo: Desaparecida, protagonizada por Jodie Foster. No he visto nada de lo que ha hecho este tipo, pero a juzgar por el trailer, no parece que haya hecho un mal trabajo. Ya veremos...

Hasta que se confirme la fecha del estreno en España estaremos esperando impacientes. Al menos yo.

miércoles 1 de julio de 2009

Unos días en Sicilia

En breve volveré a hablar de cine y/o televisión pero hasta entonces, y dado que he hecho una reciente visita a mi familia en Sicilia (sí amigos, sí, no se trata de un error tipográfico, tengo familia en Sicilia así que cuidadito conmigo...) no quería dejar pasar la oportunidad de colgar aquí algunas fotitos que me he traído de recuerdo. Puras imágenes mediterráneas muy apropiadas para estas fechas.

martes 16 de junio de 2009

Salvation, por fin

Hoy ha sido el día elegido para visionar Terminator Salvation y despejar mis dudas sobre la peli. Tanto Fausto (mi compañero de butaca) como yo, habíamos oído muy variadas opiniones sobre ella pero al final nos ha dejado con buen sabor de boca. A mí me ha gustado. Si bien es cierto que hay que matizar cositas. En ningún caso me parece un peliculón, ni tampoco está a la altura de los dos primeros films dirigidos por el creador de toda esta historia, James Cameron. Pero sí creo que hay en Terminator Salvation un esfuerzo por satisfacer a los aficionados más acérrimos y nostálgicos de la saga (entre los que me incluyo), y un intento (tal vez algo fallido) por poner al día la historia y todo lo relacionado con la tecnología de Skynet. Si teneis intención de ir a ver la peli, os recomiendo que no sigais leyendo esta entrada.

Ciñéndonos a la estructura en sí, no hay gran novedad:

- un primer acto donde se exponen las dos tramas argumentales que más adelante habrán de coincidir. Por un lado John Connor, quien no se ha convertido aún en el líder de la resistencia (estamos en 2018) sino que es sólo un profeta con un buen puñado de seguidores (¿alguien había pedido una metáfora de Jesucristo?), debe preparar un ataque fulminante contra Skynet en menos de cuatro días (¿alguien había pedido una cuenta atrás?).

Por otro lado, Marcus Wright, un tipo que donó su cuerpo a Cyberdyne (me alegra que se vuelva a nombrar a esta empresa como principal responsable del desarrollo de Skynet) antes de ser ¿ejecutado?, se "despierta" en el año 2018 sin tener ni pajolera idea de lo que es un Terminator (curiosa paradoja), y encontrándose con Kyle Reese, quien está decidido a unirse a la resistencia de John Connor.

- un segundo acto, (divido en dos claras mitades) en el que John Connor y sus colegas, descubren que pueden utilizar una frecuencia de radio que bloquea cualquier tipo de Terminator o máquina al servicio de Skynet. Mientras, Kyle Reese es apresado por Skynet para ser trasladado al principal centro de reclusión de humanos, al norte de California. Ahora Marcus debe encontrar a John Connor para que le ayuden a rescatar a Kyle.

Y así llegamos al punto medio (mitad de la película), cuando John Connor y el propio Marcus Wright se encuentran y descubren la "sorpresa" que se habían encargado de chafarnos en el trailer (no entiendo porqué hicieron eso): Marcus es un Terminator. Pero no uno normal, sino uno que Connor no había visto en su vida (y nosotros tampoco, si exceptuamos el prototipo aparecido en la novela de S.M. Stirling sobre Terminator titulada Infiltrator, comentada en otra entrada de este blog), con componentes mecánicos y humanos (tiene un corazón humano, no por casualidad).

Ahora bien, Connor sabe que su padre Kyle está preso, y debe liberarlo para que el continuo espacio-tiempo no se desequilibre (si no le envía al pasado, él no nacerá, y el eje pepinal de la Tierra se irá a tomar por...). Pero no se fía de Marcus, y quiere destruirlo. Tras una secuencia (un tanto boba) en la que Marcus salva la vida de Connor, éste decide dar un voto de confianza a la máquina y juntos trazan un plan para liberar a Kyle.

Una vez que John y otro colega comprueban que su tecnología de radio hace pupa a los Terminators, se encaminan hacia el ataque final contra Skynet que nos lleva a...

- el tercer acto, donde descubrimos que todo lo que pasó con Marcus era en realidad un plan de Skynet: Marcus era un cebo, sin saber que era un cebo, para llevar a Kyle y John al mismo sitio y aniquilarlos. Además, Skynet estaba al tanto del arma secreta de los humanos (y no me extraña porque no hacen más que hablar de ello en comunicaciones por radio). Pero Marcus tiene un corazón humano, y al final el plan de Skynet resulta ser una chapuza. ¿Por qué demonios no mata Skynet a Marcus una vez que ha cumplido el objetivo para el que estaba diseñado? ¿Por qué deja que llegue hasta el mismo centro neurálgico de Skynet y le explica todo lo que ha ocurrido (que en realidad nos lo explica a nosotros, espectadores)? ¿Por qué no ha matado Skynet a Kyle Reese desde el mismo momento en que lo apresa?... Parece que Skynet no es tan inteligente como temíamos.

Los de la Resistencia tampoco parecen ser muy avispados. Al principio nos cuentan que han encontrado una lista de Skynet con objetivos para aniquilar. Entre ellos está John Connor, pero quien encabeza la lista es Kyle Reese, "un civil" como ellos mismos dicen. Sólo John sabe el papel fundamental de Kyle en la Historia, pero ¿por qué los mandos de la Resistencia no se preguntan qué interes tiene Skynet en aniquilar a un civil llamado Kyle Reese? Parece que no le dan más importancia. Es más, cuando John intenta convencerles de que deben salvar a Kyle, éstos no le hacen ningún caso. Si Skynet quiere cargárselo... por algo será ¿no? Por cierto, no se ve un solo perro en toda la película. Estos animales servían para avisar de la presencia de Terminators, pero no vemos una sola patrulla humana con perros en este film... ¿Será que sólo empiezan a utilizarlos cuando aparecen los modelos T-800 de aspecto humano? ¿O será que entonces se habría descubierto mucho antes que Marcus Wright es un Terminator? Pero entonces... ¿no es una paradoja que el T-800 se esté empezando a fabricar cuando ya existe un Terminator más avanzado tecnológicamente bajo la piel de Marcus Wright? ¿Es esto un agujero en el guión de dimensiones catastróficas? Hmmmm....

Al final lo que nos queda es un episodio más de una saga inconclusa (la pela es la pela). James Cameron había escrito y rodado un final definitivo que apareció en la versión extendida de Terminator 2. Probablemente ese debió ser el final de toda la historia. Así lo quiso Cameron, quien no consiguió que los productores aceptasen esa secuencia en el montaje final en la que se ve a Sarah Connor siendo una tierna abuelita y explicando que el Juicio Final fue evitado. Podeis ver la secuencia pinchando aquí.

No sé qué pensará Cameron de Terminator Salvation, pero la verdad es que me ha parecido una peli entretenida e interesante. Nada que ver con las dos primeras, y sin llegar al tono épico de Terminator 2. Tal vez la falta de épica sea porque los personajes son demasiado planos en esta película. No olvidemos que en Terminator 2 (y también en la primera, pero un poco menos) los personajes sufren grandes transformaciones internas (lo que se llama arco de personajes). Eso les dota de una gran humanidad porque aprenden lecciones que cambian sus vidas radicalmente. En el John Connor de Salvation no hay un gran cambio. Prácticamente es el mismo personaje al final que al principio. Quién sí sufre ese cambio es Marcus (por razones obvias) llegando incluso al sacrificio por una causa noble, culmen de toda forja heróica (esto también lo hacía Schwarzie en T2). ¿Y por qué pasa esto? Porque el cine cada vez se parece más a la tv. En las series de tv los personajes no sufren grandes cambios, sino pequeños cambios que van conformando su personalidad. En el cine cada vez se busca más esto (especialmente en pelis de acción) porque el objetivo es continuar la saga y ganar dinero. Mucho dinero.

Otro de los problemas de Terminator Salvation es el papel del villano... ¿quién es el villano? Yo os lo diré: no existe. Skynet es el enemigo global, pero siempre necesitamos un personaje que encarne el mal, un antagonista. Matrix también hablaba de un sistema operativo que era el mal en sí mismo, pero al menos teníamos al Agente Smith. En las otras pelis de Terminator siempre había un Terminator que encarnaba el mal. Es necesario, COMPLETAMENTE NECESARIO tener un personaje que encarne el mal, un oponente. Aquí no lo hay. Nos encontramos con Terminators que se van turnando para poner en peligro la vida de los personajes cada 10 ó 15 minutos. Pero cuando los guionistas llegan al final y se dan cuenta de que necesitan un clímax físico, se sacan de la manga al Terminator-Schwarzenegger. Ojo, me pareció un momento sublime, lleno de nostalgia... un momentazo (con la sintonía de Brad Fiedel a todo volumen, jeje). Pero absurdo, sin sentido en la historia que se nos estaba contando y completamente gratuito (¿no estaría ese sitio plagado de Terminators?). En este punto la peli es lo más parecido a un videojuego, donde el T-800 Schwarzenegger sería el "monstruo" de la última pantalla, el más grande, el más temido. No en vano, John Connor no puede acabar con él (¿por qué diablos no le dispara cuando está congelado?) y necesita la ayuda del Terminator Marcus. Y aquí el término Deus ex Machina adquiere todo su esplendor. Es necesario UN VILLANO durante toda la película. Un personaje que se oponga al protagonista, que crezca y aprenda de sí mismo, al igual que el prota. Eso sí, me han encantado las imágenes del T-600, un modelo de Terminator que no pasa perfectamente por humano. Es terrorífico.

Por otro lado reconozco que me eché a temblar cuando supe que McG iba a dirigir esta nueva franquicia (veremos si producen las otras dos películas que tenían previstas), pero me parece que ha hecho un trabajo muy digno. Tal vez se han hechado en falta algunas batallas nocturnas como las que se veían en los inicios de Terminator 1 y 2, pero creo que las escenas de acción están resueltas de manera excelente, y el tufillo a homenaje a James Cameron está presente en todo momento: la aparición del tema You could be mine, la expresión "volveré", la persecución con un camión y dos motos (pura nostalgia), la foto de Sarah Connor (la original), la secuencia final en la fábrica con hierro fundido y nitrógeno líquido, la cicatriz en la cara de John con la que aparece en Terminator 2, etc, etc... Todos esos detalles me arrancaron una sonrisa en mitad de la oscuridad de la sala, y algún que otro aplauso, lo reconozco.

En definitiva, no ha estado tan mal como me habían contado. Eso sí, es un detallazo el recordatorio al fallecido Stan Winston. ¿Y a vosotros qué os ha parecido?